IH + IA = Inteligencia Colaborativa

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Por James Wilson y Paul R. Daugherty, BHR

La inteligencia artificial está resolviendo muchos trabajos humanos: diagnosticar enfermedades, traducir idiomas, proporcionar servicio al cliente. Y mejoran rápidamente. Esto está generando temores razonables de que la IA finalmente reemplace a los trabajadores humanos en toda la economía. Pero ese no es el resultado inevitable, ni siquiera el más probable.

Nunca antes las herramientas digitales han sido tan receptivas a nosotros, ni nosotros a nuestras herramientas. Si bien la IA modificará radicalmente la forma en que se realiza el trabajo y quién lo hace, el mayor impacto de la tecnología será complementar y aumentar las capacidades humanas, no reemplazarlas.

Ciertamente, muchas empresas han utilizado la inteligencia artificial para automatizar los procesos, pero aquellas que la implementan principalmente para desplazar a los empleados solo verán aumentos de productividad en el corto plazo.

En nuestra investigación con 1.500 empresas, encontramos que las empresas logran las mejoras de rendimiento más significativas cuando los humanos y las máquinas trabajan juntos.

A través de dicha inteligencia colaborativa, los seres humanos y la inteligencia artificial mejoran activamente las fortalezas complementarias de cada uno: el liderazgo, el trabajo en equipo, la creatividad y las habilidades sociales de los primeros, y la velocidad, escalabilidad y capacidades cuantitativas de los últimos.

Lo que es natural para las personas (hacer una broma, por ejemplo) puede ser complicado para las máquinas, y lo que es sencillo para las máquinas (analizar gigabytes de datos) sigue siendo prácticamente imposible para los humanos. Las compañías requieren ambos tipos de capacidades.

Sin dudas, las empresas se benefician de la optimización de la colaboración entre los seres humanos y la inteligencia artificial. Cinco principios pueden ayudar a hacerlo: reimaginar procesos de negocios; abrazar la experimentación / participación de los empleados; dirigir activamente la estrategia de inteligencia artificial; recopilar datos de manera responsable; y rediseñar el trabajo para incorporar la inteligencia artificial y cultivar las habilidades relacionadas de los empleados.

Una encuesta de 1075 compañías en 12 industrias reveló que cuanto más de estos principios adoptaron las empresas, mejor se comportaron sus iniciativas de inteligencia artificial en términos de velocidad, ahorro de costos, ingresos u otras medidas operativas.

Para aprovechar al máximo esta colaboración, las empresas deben comprender cómo los humanos pueden aumentar las máquinas de manera más efectiva, cómo las máquinas pueden mejorar lo que los humanos hacen mejor y cómo rediseñar los procesos de negocios para respaldar la asociación.

A través de nuestra investigación y trabajo en el campo, hemos desarrollado pautas para ayudar a las empresas a lograr esto y poner en práctica el poder de la inteligencia colaborativa. Seguir leyendo en la BHR

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