
Los registros Do Not Call que se implementaron en todo el mundo fracasaron. La idea del sistema norteamericano (que los demás replicaron) es buena: los usuarios registran sus números telefónicos y las empresas chequean ese listado cada tanto para agregar los nuevos números y así garantizar los derechos del consumidor.
No funcionan, y es bastante obvio, porque un telemarketer que se maneja con malas prácticas por su puesto no se toma el trabajo de revisar ningún registro de clientes que piden no ser llamados. Al contrario, encuentran la manera de sortear las prohibiciones gubernamentales de varias formas, incluso omitiendo el mencionado registro.
Y es interesante que una aplicación para smartphones salga al rescate de aquella buena idea y logre hacerla funcionar. WhoCall, desarrollada por emprendedores taiwaneses, está disponible (gratis) para Android y recientemente para iPhones. Se presenta como una herramienta de “filtrado de llamadas y gestión de números de teléfonos inteligentes”.
Ya fue descargada por 3 millones de usuarios de Android y aseguran que a la fecha están bloqueando más de 10 millones de contactos molestos al mes.
¿Cómo funciona? Por lado, WhoCall tiene una base de datos construida con información pública de fuentes como directorios tipo páginas amarillas y la API de Google Places. Pero mejor todavía, esta base que ya tiene más de 600 millones de registros se alimenta de la propia comunidad: los usuarios tagean los números de telemarketers insoportables, spammers, intentos de fraude, etc., logrando una eficiencia que ningún registro Do Not Call podría alcanzar jamás.
Cuando ingresa una llamada desconocida en segundos se despliega información de esta base de datos para que el usuario decida si la recibe o no. Es decir, no hace falta que tener ningún registro en la lista de contactos para frenar una llamada. La aplicación además permite armar listas de bloqueo autogestionadas donde se puede incluso determinar qué canal se bloquea: solo voz, solo SMS, ambos.
“El crowdsourcing se ha convertido en la principal forma de obtener los números maliciosos de nuestra lista negra”, dice Jeff Kuo, CEO and co-founder, en esta nota que le hizo TechCrunch. Global, comunitario, autogestionable… era la única manera que funcione. Y no se le ocurrió ni a empresas ni a gobiernos siempre tan preocupados por el tema.